¿Qué hacemos?
Preservación de la fertilidad
La Sección de Medicina Reproductiva de HPC ofrece diferentes técnicas de criopreservación de gametas (ovocitos y espermatozoides) para preservar la fertilidad.
Estos tratamientos permiten conservar la capacidad reproductiva de las personas para utilizarla en el futuro.
– Por deseos de maternidad diferida
Puede realizarse en cualquier momento, pero las probabilidades de éxito disminuyen a medida que avanza la edad de la mujer.
El procedimiento requiere de estimulación ovárica para recuperar la mayor cantidad de óvulos y la punción folicular en el quirófano bajo sedación anestésica para extraer los ovocitos. En el Laboratorio de Embriología Clínica y Reprogenética se evaluará la calidad y madurez para vitrificarlos y posteriormente almacenarlos en tanques de nitrógeno líquido a -196°C. Así, estas células se pueden preservar intactas hasta el momento deseado y se podrán utilizar en un tratamiento de reproducción asistida de alta complejidad.
– Asociada a patologías oncológicas o no oncológicas
Ante el diagnóstico de ciertas patologías, se puede preservar la fertilidad mediante diferentes técnicas, según el caso de cada paciente:
Congelación de ovocitos por vitrificación: precisa de una función ovárica establecida, no siendo útil para prepúberes. Necesita de una estimulación ovárica y precisa de unos 14 días para su realización. En algunos casos no puede demorarse el tratamiento quimioterápico, por lo que requiere indicación de Oncología.
Criopreservación de tejido ovárico: Se realiza de forma inmediata y no precisa estimulación ovárica, ni tratamientos hormonales. De esta manera, puede implementarse previo al tratamiento de quimioterapia.
El procedimiento consiste en tomar una muestra de tejido ovárico mediante cirugía laparoscópica. El tejido será vitrificado en pequeñas porciones en el Laboratorio de Embriología Clínica y Reprogenética, para disponer de él en un futuro trasplante de tejido reproductivo.
Existen varias opciones de preservación de la fertilidad masculina, entre las que se incluyen:
– Congelación de semen
Es el método más habitual. Consiste en recolectar y congelar una muestra de semen que contiene espermatozoides.
La muestra se almacena en nitrógeno líquido a -196°C y puede utilizarse en el futuro para realizar técnicas de reproducción asistida, como la fertilización in vitro (FIV) o la inseminación artificial.
– Criopreservación de tejido testicular
Esta técnica se emplea en situaciones en las que un hombre no produce espermatozoides maduros o tenga dificultades para eyacular.
En estos casos, se realiza una biopsia del tejido testicular, que luego es vitrificada y almacenada en nuestro Laboratorio de Embriología Clínica y Reprogenética. Esta muestra puede procesarse en el futuro para realizar técnicas de reproducción asistida de alta complejidad.