¿Qué hacemos?
Reproducción asistida
Realizamos tratamientos de reproducción asistida de baja y alta complejidad según cada paciente.
Inducción y estimulación de ovulación
Requiere una estimulación ovárica con dosis bajas a moderadas de gonadotrofinas y el seguimiento ecográfico para evaluar el desarrollo folicular. Cuando él o los folículos (1 o 2 no más) se han desarrollado hasta el tamaño preovulatorio se aplica una inyección de HCG que estimula la maduración y la ovulación final.
Habitualmente es utilizada en tratamientos de fertilidad, como la programación de las relaciones sexuales, inseminación artificial o la fertilización in vitro, para mejorar las posibilidades de éxito reproductivo.
– Inseminación intrauterina
Consiste en colocar una muestra de semen procesada con una cánula fina en la cavidad uterina de la mujer. Es un procedimiento ambulatorio e indoloro que se realiza en el consultorio.
Puede realizarse con semen de la propia pareja o bien con una muestra de semen de donante. Para lograr una mayor tasa de embarazo, la muestra de semen se prepara en el Laboratorio de Embriología Clínica y Reprogenética de nuestro hospital, obteniendo una alícuota con buena movilidad y concentración de espermatozoides.
– Fertilización in vitro (FIV)
Este tratamiento consta de varios pasos:
La estimulación ovárica controlada (EOC) de la mujer consiste en administrar de manera exógena hormonas que estimularán a los ovarios para conseguir el crecimiento de varios folículos. Durante esta etapa se monitorea el proceso con control ecográfico.
Cuando los folículos crecieron hasta el tamaño adecuado, se administra una hormona para inducir la maduración y la liberación de los ovocitos en el folículo. Esta es la última etapa de la estimulación, previa a la punción folicular.
La punción folicular tiene lugar 36 horas después de la última descarga hormonal. Se realiza en el quirófano donde se punza por vía vaginal y con control ecográfico cada uno de los folículos del ovario. El líquido de los folículos se lleva al Laboratorio de Embriología Clínica y Reprogenética para realizar la búsqueda de los ovocitos.
La fertilización in vitro convencional es un procedimiento de reproducción asistida que implica la unión artificial de óvulos y espermatozoides en el laboratorio. Durante este procedimiento, el espermatozoide tiene la capacidad de ingresar por sus propios medios al interior de óvulo. Luego de confirmar la correcta fertilización, los embriones serán cultivados de 3 a 6 días hasta alcanzar su máximo desarrollo.
Una vez obtenidos los embriones y con el útero preparado para una posible implantación, se procederá a la transferencia embrionaria (ET). La ET consiste en depositar al embrión, junto con medio de cultivo, en la cavidad uterina mediante control ecográfico utilizando una cánula fina a través del cuello del útero. Este procedimiento es ambulatorio e indoloro. En el caso que exista más de un embrión viable, pueden criopreservarse.
Dos semanas luego de la ET se procede a realizar la prueba de embarazo con la determinación de la subunidad beta de la gonadotrofina coriónica humana en sangre (BhCG cuantitativa).
– Inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI)
Esta técnica varía de la FIV en el método de unión del óvulo con el espermatozoide.
La inyección intracitoplasmática de un único espermatozoide (ICSI) es una técnica utilizada en reproducción asistida que permite seleccionar cada uno de los espermatozoides para inseminar a cada óvulo. De esta manera se puede evaluar y clasificar cada gameta.
Esta técnica es frecuentemente utilizada ante un factor masculino severo, entre otras causas. Luego de la correcta fertilización, los embriones serán cultivados durante 3 a 6 días hasta alcanzar su máximo desarrollo.
Una vez obtenidos los embriones y con el útero preparado para una posible implantación, se procederá a la transferencia embrionaria (ET). La ET consiste en depositar al embrión, junto con medio de cultivo, en la cavidad uterina mediante control ecográfico utilizando una cánula fina. Este procedimiento es ambulatorio e indoloro. En el caso que exista más de un embrión viable, pueden criopreservarse.
Dos semanas luego de la ET se procede a realizar la prueba de embarazo con la determinación de la subunidad beta de la gonadotrofina coriónica en sangre (BhCG).